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viernes, 24 de junio de 2011

Japoneses más populares en China

Pese a que los datos son algo antiguos (2007), me ha parecido curiosa esta clasificación de los japoneses más populares para los estudiantes universitarios de China. Todos los japoneses del panel del programa en el que apareció esta lista desconocían al número 2. ¿Y vosotros?

1. Yasunari Kawabata (escritor)
2. Kunihiko Kodaira (matemático)
3. Ken Takakura (actor)
4. Haruki Murakami (escritor)
5. Akira Kurosawa (director de cine)
6. Konosuke Matsuhita (empresario y filósofo)
7. Toyotomi Hideoshi (señor feudal y unificador de Japón)
8. Takeda Shingen (señor feudal)
9. Ayumi Hamasaki (cantante)
10. Hayao Miyazaki (ilustrador y director de cine de animación, entre otras cosas)

jueves, 3 de febrero de 2011

Año nuevo chino

La noche del martes al miércoles se celebró el año nuevo chino. En este artículo del ilustre Diego Pino podréis encontrar una explicación sobre tan señalado evento (y de paso escribir un comentario para quejarse de la nula actualización de su blog). Decidimos cenar un hot pot, buceando en el supermercado para encontrar lo más adecuado. Lo cierto es que algunos ingredientes utilizados, como el "celebérrimo" crisantemo coronado (que yo tomaba por perejil en mi ignorancia), u otros que no voy a mencionar por falta de tiempo para su necesaria documentación, me resultaban desconocidos.



La verdad es que calculamos a ojo y al final acabamos teniendo hot pot para dos días. Lo cierto es que estaba delicioso y además era muy sano. Aproveché para añadirle unos champiñoncetes y tofu que tenía en la nevera. En la foto luce peor de lo que realmente sabía, sobre todo al estar recién hecho.


新年快乐
xīn nián kuài lè
¡Feliz año nuevo!

lunes, 24 de enero de 2011

Las estatuas más altas del mundo

Este fin de semana estuve viendo un capítulo de uno de mis programas favoritos de la televisión japonesa, The Best House, en la que aparecía información interesantísima sobre varios temas. El premio del programa se lo llevó una serie de "los tres mejores" dedicada a dispositivos anti-incendios. Si tengo tiempo lo pondré en otra entrada, junto con otras listas que aparecieron en el programa. Por si no lo había dicho antes, la idea básica es mostrar tres ejemplos de algún tema determinado, lo más caro, lo más alto, los bichos más raros, etc. A partir de esos ejemplos representativos se aprenden muchas cosas.

Sin embargo, en esta ocasión quería mostrar lo que me encontré leyendo el libro del programa (en los programas donde hay varias presentaciones se elige la mejor para incluirla en la enciclopedia, que es el libro que yo tengo y del que hay 3 tomos). Se trata de las estatuas más altas del mundo. En la posición 3 aparece:

Emperadores Yan y Huang de China (106 m)




En la segunda posición, la Estatua de Guanyin de Hainan (China), del bodhisattva Guan Yin, con 108 m.





Y corona la lista con un toque chovinista el Gran Buda de Ushiku en Japón, con nada menos que 120 m.



Al recordar esta estatua me han entrado ganas de visitarla. Lo apunto como uno de mis próximos posibles viajes.

Lo curioso es que en esta clasificación se obvian
otras dos estatuas. En primer lugar:

Laykyun Setkyar, en Birmania (como se debe llamar al país): 130 m.



Sin duda la razón estriba en la fecha de construcción. El libro que tengo fue publicado en 2007, mientras que esta estatua se terminó en 2008. Lo mismo pasa con el Taipei 101, que figura como edificio más alto del mundo, información todavía veraz cuando lo visité, pero ya obsoleta.

Con todo, desconozco por qué se omite el Buda del Templo de la Primavera, la estatua más alta del mundo a todas luces, con 153 m.




Una sorpresa nos espera en la lista de estatuas más altas del mundo redactada en español :-).

martes, 7 de diciembre de 2010

Supersticiones

Japón es un país en donde la predominancia de las religiones budista y sintoísta resulta abrumadora, con tan solo un escaso 1% de cristianos. Si bien toda religión en sí es, en cierta manera, una forma de superstición, a lo largo de mi estancia en este país (y por extensión en Asia) me he dado cuenta de que tiene mucha más presencia a este lado del planeta.

Los números son un clásico en este apartado, y Japón no podía ser menos. Ya hemos citado en otra ocasión el ejemplo de las monedas que tiran los japoneses en su visita a los templos budistas:

El tirar 5 yenes es positivo, porque la pronunciación de "cinco yenes" (goen 五円, go es 'cinco' y en, 'yen') en japonés coincide con 'buenas relaciones/vínculos/lazos afectivos' (goen 御縁) en el sentido budista. En el caso de la última palabra, está formada por go (prefijo honorífico) y en, un vocablo extremadamente polisémico: 'parentesco, alianza, afinidad, destino, conexión...' ¿Y por qué 15 yenes es la mejor cantidad? Pues se trata de un juego de palabras. "15 yenes" se dice en japonés juu-go en (juu: 'diez'). Pero hete aquí que la palabra juubun significa 'suficiente/abundante'. Por lo tanto, al combinar la moneda de cinco con la de 10 implica abundancia de goen, es decir, de buen karma.

He aquí pues la razón por la que el número cuatro es portador de mal fario en japonés, ya que se pronuncia shi, al igual que el kanji de muerte (死). Tal calado tiene esta creencia, que si probáis a ir a un hospital japonés nunca encontraréis el cuarto n.º 4. Cuando acompañé a Mika al hospital el pasado domingo, me fijé en el número de las varias consultas, que iban del 1 al 6. Pero sólo había cinco: 診察室-1、診察室-2,診察室-3、診察室-5 y 診察室-6. Hoy, en otro hospital, lo mismo del 1 al 5.

Sin embargo, el mal agüero no solo se evita en el caso de los números: otsukuri para referirse a sashimi o atarime para referirse a surume son otros ejemplos. ¿Por qué? Pues porque el primer kanji de sashimi (刺身) porta el significado de 'cortar' (por ejemplo al clavarte una puñalada trapera). En el segundo caso, el suru de surume (, calamar seco) da mal rollito porque alude al verbo suru. Hay varios verbos que se pueden pronunciar así en japonés, pero uno de ellos significa 'perder' (por ejemplo al apostar dinero en el pachinko, las carreras de caballos, la bolsa...). Por lo tanto, mejor eludir que aludir.

¿Son exclusivas de Japón estas creencias de morondanga? Pues claro que no. En China el 4 y el 5 son números infaustos: el primero lo es por la misma razón que en japonés, mientras que el segundo (5) también alude a 'la nada'. En España y gran parte de Occidente tenemos un ejemplo bien claro con el número 13; Hasta el insigne campeón de motociclismo Ángel Nieto evita por todos los medios utilizarlo para referirse a su número de cetros mundiales, sustituyéndolo por un inocuo 12+1. En Italia el 17 es el malo de la película. Según la Wikipedia:

En Italia, el 17 es el número de la mala suerte. Esto se debe a que, en la numeración romana, 17 se escribe XVII, que es un anagrama de VIXI, que significa "he vivido", es decir, "estoy muerto", en latín. Por eso, los edificios italianos no tienen un piso 17, los hoteles no tienen habitación 17 y los aviones de Alitalia no tienen fila 17. Cuando la marca Renault exportó su modelo R17 a Italia, se comercializó allí con el nombre "Renault R177".



Quizá sea este último el ejemplo más rebuscado, pero lo cierto es que ciertas supersticiones se siguen a rajatabla. Me resulta muy curioso.

¿Y qué hay de la buena suerte? Pues el 8 y el 9 transmiten buenos augurios en la cultura china (el 9 da mala suerte en la japonesa empero). Y no es ninguna broma. De hecho, sirva el pasado 9 de septiembre como una buena forma de probar la mentalidad supersticiosa de la cultura china o, en este caso, taiwanesa. Os recomiendo la lectura de este artículo de La Voz de Galicia sobre la boda en un solo día, más señalado de lo normal, de 6000 parejas taiwanesas.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Máquina expendedora de cangrejos en China

«Ya no saben qué inventar», dirían algunos. El vídeo está en español, aunque solo parcialmente. Esta máquina tan particular podrá sorprender a un occidental, pero la cultura de las expendedoras en Japón no le va a la zaga precisamente. Hay máquinas expendedoras con pantalla completamente táctil (como un iPad enorme), las hay que venden solo plátanos (como el del vídeo, 5000 en tres meses), paraguas, hamburguesas, verdura... ¡hasta bragas usadas!

Hace poco me llegó un correo electrónico sobre la nueva moda que causa furor en Japón: las faldas transparentes. La verdad es que, además de ser un bulo con varios años de antigüedad, es un montaje penoso; resulta tan obvio que a su creador debería darle vergüenza no manejar mejor el Photoshop. Aun así, este tipo de curiosidades tan estrafalarias, como la de esta entrada, lo hacen más creíble.



jueves, 4 de noviembre de 2010

El paisaje más peligroso

En la entrada anterior (salvando el breve inciso de Halloween) comentábamos dos paisajes cuya contemplación puede suponer un riesgo. Pues bien, la posición número 1 en esta minilista de lugares turísticos en donde flirtear con el peligro lo ocupa una montaña de China, llamada Huashan (Kazan en japonés: 崋山).



Caminar por aquí tiene tela. En uno de los vídeos un chino comenta que esa suerte de andamio se construyó para los taoístas. Tiene 2160 metros de altitud y, según parece, tus plegarias se hacen realidad en este sitio tan místico.



Encontraréis mucha información en español en este vídeo:



Aquí el vídeo casero de alguien que lo ha visitado:




Y para terminar un vídeo sobre la montaña en un programa japonés.


lunes, 18 de octubre de 2010

Kanjis de países

Si bien la mayoría de los nombres de países se escriben en katakana, el silabario japonés utilizado especialmente para los extranjerismos, hay algunos que tienen su propia versión en el sistema de ideogramas japoneses: los denominados kanji, cuya veneración solo es comparable al odio que suscitan entre algunos estudiantes de japonés.

Resulta interesante saber qué kanji le ha tocado a cada nación. En el idioma chino la asignación se basa en la pronunciación del país en cuestión. Así pues, para el español se utilizan tres ideogramas cuya transcripción fonética sería más o menos /shipanya/: 西班牙. Las ideas que representan son 'oeste', 'grupo' y 'colmillo', respectivamente. Esto funciona también para el japonés: de hecho, si escribís amerika o ajia (Asia en japonés) con el teclado, os saldrá también la versión en kanji: 亜米利加 y 亜細亜 respectivamente.

Pues bien, en caso de tener que emplear uno solo de estos caracteres para representar al país, se escoge el primero: en este caso, oeste. De esta forma el concepto de España se puede abreviar en un solo carácter. De ahí que el concepto «diccionario japonés-español» se pueda escribir en solo cuatro caracteres: 和西(japonés-español)辞典(diccionario).

Dado que los japoneses adoptaron los ideogramas chinos hace siglos, pensaba que esta influencia se reflejaba aún hoy día en las coincidencias entre ambos idiomas para la asignación de ideogramas, pero veo que no son totales. Por ejemplo, 米 ('arroz') es el kanji japonés para Estados Unidos, mientras que el correspondiente en chino es 美 ('belleza'). Hay otros ejemplos. He aquí una pequeña lista:

País
Kanji
Significado
Notas

Irlanda

Amor


EE. UU.

Arroz

En chino:

Argentina

Sub- o “a” para transcripciones fonéticas

Los ejemplos citados de 亜細亜 o 亜米利加. En chino suelen emplear , ideograma que los taiwaneses suelen identificar con Afganistán.

Inglaterra

Distinguido


Italia

“i” para transcripciones fonéticas

Italia: 伊太利亜. En chino designa a Irán, pero el primer país que se le viene a cabeza a una taiwanesa es Irak. En realidad vale para ambos.

India

Marca, sello


Indonesia

Monja (budista)


Egipto

Polvo


Australia

Magnífico, extraordinario

Australia: 濠太剌利. En chino:

Austria

Tierra, costa

Austria: 墺太利. En chino:

Holanda

Orquídea


Canadá

Añadir


Grecia

Raro


Suiza

Buen augurio, auspicio


España

西

Oeste


Tailandia

Tranquilidad


Corea


Actualmente se refiere sobre todo a Corea del Sur, aunque su significado original sea ‘China’.

Alemania

Soledad

En chino: (‘ética’)

Japón

Sol


Hungría

Inundación


Filipinas

Comparación

En chino designa a Bélgica.

Finlandia

Perfume


Brasil

Conde

En chino:

Francia

Buda

En chino: 法 (‘ley’)

Bulgaria

Brusco, levantamiento

'Brusco' va al pelo para el carácter búlgaro. Curiosidad: 勃起 significa ‘erección’. Sí que es un 'brusco levantamiento', sí.

Vietnam

Sobrepasar, exceder


Perú

Secreto


Bélgica

Blanco


Portugal

Uva


Malasia

Caballo


Birmania

Hilo fino


México

Tinta


Mongolia

Ignorancia

¿Resentimiento japonés? Mira que tratar de invadir Japón en medio de un tifón... Ignorantes.

China

Centro


Rusia

Rocío

En chino: (‘repentino’)

Taiwán

Máquina


Polonia

Ola


miércoles, 13 de octubre de 2010

Liu Xiaobo


Probablemente a estas alturas cualquiera conoce a Liu Xiaobo, el disidente chino más famoso que ha recibido recientemente el Premio Nobel de la Paz. Está condenado a 11 años de prisión, mientras que su mujer permanece bajo arresto domiciliario. Su delito consiste en haber sido uno de los principales redactores de un manifiesto, conocido con el nombre de Carta 08, en el que instaba al gobierno chino a implantar derechos tales como la libertad de expresión o el pluripartidismo. Como dice la Wikipedia:

El texto exige que el gobierno chino lleve a cabo reformas en la constitución para promover o permitir un sistema multipartidista, un sistema judicial independiente, la separación de poderes, el control público de los funcionarios públicos, cumplimiento de los Derechos Humanos, elección democrática de los funcionarios públicos, igualdad entre el campo y la ciudad, libertad de asociación, libertad de reunión, libertad de expresión y libertad de religión, educación cívica, protección de la propiedad privada, reforma fiscal y financiera, creación de una Seguridad Social, protección del medio ambiente, la creación de una república federada y una comisión de la Verdad y la reconciliación.

Por todos es conocida la oposición de China a la concesión del premio, la detención de disidentes y el denuedo continuo por acallar cualquier voz opositora, ya que siempre se teme que este tipo de sucesos pueda generar la tan temida revolución. Por lo que parece, el nombre en chino de Liu y el término Premio Nobel fueron censurados en la red social Twitter. El aparato censor ha impedido que la noticia apareciese en las portadas de los medios. ¿Y qué pasa con los medios extranjeros en china?

Pues según me comenta mi amigo Kang, un chino que vive en Japón, la señal de la CNN se cortó justo cuando iban a mencionar el tema, y se restauró cuando cambiaron de tercio. Pese a que la mayoría de los chinos que viven en su tierra natal desconocen a Liu Xiaobo, este no es el caso de los expatriados como Kang, que no ven razón para imponer una censura tan indisimulada. Mantener la armonía entre 1300 millones de personas no es tarea fácil, pero la represión ejercida por el gobierno chino no ha cambiado un ápice; se muestra igual de intransigente y anquilosado que antaño.

El siguiente vídeo no está relacionado con Liu Xiaobo, pero me resulta interesante esta minibiografía visual del artista chino Shui-Bo Wang. Fue uno de los candidatos a los Óscar en la categoría de mejor documental corto.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Homenaje a Kang


La mayoría de mis compañeros de clase chinos son, por lo general, timidillos y poco graciosetes. Mi personalidad es siempre amable para con cualquiera que hable conmigo, y aporto ese humor español tan escaso en una academia donde soy el único occidental.

Entre tanto chino sosete, el año pasado tuve la fortuna de conocer a uno procedente de Shanghái, de solo 20 años de edad pero más maduro en cuanto a su forma de pensar y actuar. Tenemos un humor muy parecido, siempre volvemos juntos después de las clases y el otro día jugamos al fútbol con Mika y sus amigos. Es un tipo que merece mucho la pena y que, además, desde el primer momento fue él quien se acercó a mí, muy probablemente por resultar quizá más exótico o interesante que otros chinos vistos y revistos.

Cuando me planteó la idea de ir juntos a Shanghái por su vuelta a la tierra patria en las vacaciones de primavera, no me lo pensé dos veces. La ocasión la pintan calva: visitar un país con un lugareño no tiene precio, y más en un país como China, donde sin conocimientos del idioma el acceso a ciertos manjares y lugares se antoja complicado. Le estoy inmensamente agradecido a esa familia por abrirme sus puertas durante unos días, invitarme a tomar parte en sus numerosas comidas familiares, colmarme de platos suculentos, deshacerse en atenciones y cuidarme como si del hijo mayor se tratase.



Por supuesto, me salté todo el protocolo rechazando cigarrillos a personas de mayor rango social, plantándole un beso en la mejilla a la abuelita (la cual insistía en que les visitase si volvía a la ciudad), no levantarme a tiempo para el brindis... Pero tras los comprensibles errores iniciales no punibles por mi categoría de extranjero ignorante, acabé recordando cómo actuar y adaptarme a la etiqueta china. Lo mejor de todo es que, en el momento de la foto, tanto Kang como un servidor nunca se resisten a hacer el gilipollas. Otro punto en común con este cachondo mental.



Shanghái, esa ciudad moderna con un estrato de esmog que desdibuja el horizonte; donde, como en Pekín, el arrebol es un bien preciado. El Pudong es el Lower Manhattan chino, o el Hong Kong continental, por poner un ejemplo más próximo. El viaje subterráneo hasta los edificios que perfilan el día y la noche de esta ciudad es una experiencia cuya psicodelia y, si me apuran, chabacanería raya el paroxismo. Atendiendo a la recomendación de un colega español, no pude evitar emprender un viaje tan sucinto como hortera en este medio de transporte que ningún lugareño osaría utilizar.





Todo sea por contemplar edificios como la Perla Oriental, así como las vistas desde su observatorio. En el distrito de Pudong se concentran las estructuras más altas del país chino de los últimos años. El noble honor le correspondía a esta torre de televisión, hasta que el World Financial Center, inaugurado en 2008, se lo arrebató. Este se sitúa tras el Jin Mao, un edificio con supuesta pinta de pluma estilográfica que escribe sobre el libro situado delante de él. En esta foto lo podéis apreciar mejor. De entre todos, sentí predilección por este último gigante, una especie de mezcla entre las Torres Petronas por su color, y la torre Taipei 101 por su forma.



Si os creéis que la cosa acaba aquí, estáis equivocados, porque la burbuja económica de China le permite seguir compitiendo contra sí misma en este intento de rozar el cielo con los dedos. El próximo titán: la Shanghai Tower, un coloso de unos 623 metros que se convertirá en el hermano mayor del World Financial Center y convertirá en anecdóticas sus vistas.




Además de este súmmum de la modernidad, en Shanghái hay otros sitios que merece la pena ver, como la calle peatonal Nanjing, el Gran Museo de Shanghái o el Jardín Yuyuan, en donde aparezco retratado con la ex novia de Kang.



Y como siempre me pirro por probar platos nuevos, qué mejor que hincarle el diente a una buena paloma, que no gavilán. ¡Pío, pío... garhgh!



Pero la estancia con mi amigo no se redujo solo a Shanghái. También tuve la ocasión de visitar Zhouzhuang, llamada la "Venecia Oriental". ¡Qué apodo tan singular y exótico! Si no fuera porque al menos otras veinte ciudades de otros países asiáticos reciben esta misma aposición. Y ciudades tan dispares como Bangkok, Osaka, Malaca, Ayutthaya (parecido cero con Venecia)...


El parangón parece innegable, pero se limita más que nada al entramado de canales tan distintivo de la ciudad natal de Marco Polo. La magia de Zhouzhuang es muy inferior, pero no por ello deja de ser interesante observar este pueblo y sus puentes gemelos (Shuang qiao), o la Opera Kung qu, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad:


La ópera Kun Qu se desarrolló bajo la dinastía Ming (del siglo XIV al XVII) en la ciudad de Kunshan, situada en la región de Suzhou, al Sureste de China. Hay que buscar sus raíces en el teatro popular. El repertorio de cantos se fue imponiendo poco a poco como un arte dramático principal. El Kun Ku es una de las formas más antiguas de ópera china presentes hoy día.

Se caracteriza por su estructura dinámica y su melodía (kunqiang). Obras como El pabellón de las peonías o El salón de la longevidad han llegado a ser clásicos del repertorio. Este arte combina el canto, la recitación y un complejo sistema de técnicas coreográficas, acrobacias y gestos simbólicos. En el reparto hay un joven protagonista, un personaje femenino principal, un anciano y diversos personajes cómicos, todos vestidos con trajes tradicionales. Una flauta de bambú, un pequeño tambor, tablillas de madera, gongs y címbalos acompañan los cantos, resaltando las acciones y las emociones de los personajes. Reputada por el virtuosismo de sus pautas rítmicas (changqiang) la ópera Kun Qu ha ejercido una influencia predominante sobre otras formas más recientes de ópera china, como la de Sechuán o la de Pekín.

La ópera Kun Qu entró en un periodo de declive a partir del siglo XVIII porque requería grandes conocimientos técnicos por parte del público. De las 400 arias que se cantaban regularmente en las representaciones de ópera a mediados del siglo XX, hoy día sólo quedan algunas docenas. La ópera Kun Qu ha sobrevivido gracias a los esfuerzos de algunos animosos conocedores y adeptos que tratan de suscitar el interés de una nueva generación de intérpretes.


En definitiva, ya que el tiempo apremia, la noche se cierne sobre Tokio y la entrada se hace larga, muchas gracias a Kang (o bien "Kosakushuu" en su nombre japonés, o "Zhouzhou" según su apodo chino) por ser un guía estupendo en su ciudad y su país. He tenido la oportunidad de ver a los chinos desde una perspectiva diferente, alejada de los estereotipos. Kang se ha esforzado por hacerme ver el lado amable, con unos amigos simpáticos hasta el punto de no parecer demasiado distinto a unos jovenzuelos españoles de la misma edad, una familia celebrando un banquete al más puro estilo de las casetas de pulpo o el Pedregal. Nuestras costumbres, creencias y formas serán distintas, pero resulta entrañable y curioso comprobar cómo curiosamente por medio de la lengua japonesa se tiende un puente que sustenta la comunicación entre dos culturas tan dispares como la china y la española: al final uno pasa cinco días rodeados de amigos chinos casi como estuviera en su casa.

Muchas gracias por ofrecerme esta oportunidad, Kang.