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viernes, 26 de diciembre de 2014

Japón en contexto

En uno de mis programas japoneses favoritos sobre la actualidad del país hicieron un especial muy interesante sobre cómo se veían las cosas no desde los medios de comunicación nacionales, sino desde el extranjero. Las noticias como la "victoria aplastante" de Shinzo Abe cambiaban a una pérdida de escaños del Partido Liberal Democrático, o la reunión de dicho primer ministro con su homólogo chino era vista como una victoria o como una derrota para según qué parte, en función del periódico o medio informativo que lo analizaba. Salieron a colación diversos temas y gráficos, de los cuales me parece interesante comentar algunos.




 En primer lugar, la famosa deuda soberana de Japón, que ocupa el primer puesto en porcentaje respecto al PIB. ¡Nada menos que un 225 %! Como conocéis todas las banderas, no hace falta mencionar los nombres. Si acaso el puesto 31: Estonia. Grecia está en segunda posición, pero su situación es mucho más delicada, ya que los tenedores de deuda son, en su mayoría extranjeros, mientras que en Japón la abrumadora mayoría (un 95 % si no recuerdo mal) son japoneses. Pero bueno, no vamos a entrar a analizar
los pormenores de este tema, porque podríamos eternizarnos. Solo otro gráfico interesante al respecto.




Aquí podéis ver cómo ha evolucionado la deuda pública en diversos países. La línea roja es Japón, la verde Italia, la naranja Reino Unido, la violeta EE. UU. y la azul Francia. Esto lo ponían para contrastar el hecho de que en algún otro país la deuda llegaba a bajar varios años incluso, mientras que en Japón parece haber subido constantemente con muy cortas excepciones. ¿Y en España? Pues los datos son muy sorprendentes. Tanto como que la deuda pública subió casi sin parar desde 1980 hasta 1996 (entre el 86 y 87 bajó ligerísimamente) y desde ese año hasta el 2007 bajó continuamente desde el 67,49 % hasta el 36,30 %. Qué lejanos parecen esos números ahora que se habla de ese temido 100 %...


 

Muchas veces se habla del alto índice de suicidios en Japón. Aquí tenemos una estadística comparada por países y también por sistema de cálculo.

En número de suicidios ocupa el 5.º puesto: India, China, Estados Unidos, Rusia, Japón, Corea del Sur, Pakistán, Brasil, Alemania y Bangladés son los diez primeros.

En número de suicidios por cada 100 000 habitantes figura en el puesto 9.º (2.º en cuanto a países desarrollados). Este es el top 10:
1.º: Corea del Norte
2.º: Corea del Sur
3.º: Guyana
4.º: Lituania
5.º: Sri Lanka
6.º: Surinam
7.º: Hungría
8.º: Kazajistán
9.º: Japón
10.º: Rusia
Otros países: India (12.º), Francia (30.º), Estados Unidos (41.º), Alemania (46.º) y China (75.º).



Por lo que respecta a inmigración, Japón no sale muy bien parada. Aquí vemos el porcentaje de inmigrantes permanentes llegados a Japón en el año 2011, con repecto a la población total. Por si os pica la curiosidad, la información está sacada de este informe. España batiría a todos estos países con un 0,76 % y en primera posición estaría Suiza, con un 1,57 %. ¡Qué pillines! ¿Quién se estará yendo? Por si queréis saber quién integraría el resto del podio, sería Noruega (1,22 %) y Nueva Zelanda (1,01 %).



Hace poco se celebraron elecciones generales en Japón y a raíz de ese suceso compararon el gasto necesario para presentarse como candidato (que se conoce como 供託金, una 'consignación'). En Japón son 3 milloncitos de yenes (al cambio actual 20 000 eurazos), en Canadá 544 euros, en Reino Unido 476 y en países como Alemania, Italia, Francia o EE. UU. es gratis.



Este es el porcentaje del presupuesto nacional destinado a la educación. Los países nórdicos, como no, están a la cabeza. Aunque no figura en la lista, Suecia debería aparecer: en 2010 destinó el 6,98 % del PIB. Finlandia el 6,76 %. Vamos, que siguen políticas muy afines en ese sentido. Como curiosidad, el gasto en Japón es inferior al de España (4,55 % en 2012 y 4,86 % en el 2011, por ejemplo). También me parece interesante que estemos a la par con Corea, conocida por sus brillantes puntuaciones en las pruebas de PISA. Lo que pasa es que ahí influye, más que un gasto público, la disciplina de la gente y su mentalidad.



Esta comparativa representa el número de horas que dedican a las labores de casa las mujeres y los hombres, por países. Las mujeres más trabajadoras en este sentido son las turcas, con 6 horas y 17 minutos de media. Les siguen las mujeres mexicanas, indias, portuguesas, australianas y las japonesas. Los otros cuatro países son Finlandia, Corea del Sur, Noruega y Suecia.

En cuanto a los hombres, los más dedicados a esta noble y ardua labor son los daneses. ¡Encima de ser apuestos, son unos maridos ideales! En segundo lugar los noruegos y en tercer lugar los australianos. Después viene Estonia, Eslovenia y Alemania. En otras posiciones China, Japón, India y Corea del Sur, con unos raquíticos 45 minutos.



Como bien se sabe, el problema de una población envejecida es acuciante en Japón. En porcentaje de mayores de edad, Japón es líder indiscutible. Este es el top 4 viejuno, según el Banco Mundial.


Pasamos al tema pena de muerte. En Japón fue famoso el caso de Iwao Hakamada, un exboxeador japonés que fue condenado a muerte y salió en marzo de este año tras 48 años de reclusión, al haberse demostrado su inocencia por unos restos de ADN. Es el desafortunado poseedor del récord Guiness por el preso liberado que más tiempo ha pasado en el corredor de la muette.

La pena de muerte en Japón cuenta con mucho apoyo todavía. De hecho, el 85 % de la población no condena su uso (por hacer un juego de palabras) para los crímenes más graves. En principio la ejecución de la pena de muerte debe llevarse a cabo en el plazo de seis meses tras la sentencia condenatoria, pero debe ser firmada por el ministro de Justicia. Si dicho ministro pospone esa firma o se está tramitando un recurso de revisión del proceso, la pena no se ejecuta. Y esto fue lo que le pasó al pobre Iwao, ya que el juez siempre tuvo dudas respecto a su culpabilidad.

Al condenado se le comunica su ejecución inminente el mismo día (se cree que una hora antes). Esto es una elucubración mía, pero podría hacerse para impedir el suicidio del recluso, porque ya se han dado ese tipo de casos. La familia no recibe notificación por adelantado. Se ha hablado de la crueldad de este anuncio tan inminente, por ejemplo desde EE. UU., pero desconozco cuál es el plazo de aviso en otros lugares y si, en realidad, esto es menos cruel.

En Japón la sentencia de pena de muerte se decide por mayoría, lo cual es inusual. En Estados Unidos es necesaria la unanimidad en todos los estados... menos en Florida.


Y ya que mencionamos Estados Unidos, aquí tenemos el número de ejecuciones, muchas más que en Japón (8). En el gráfico anterior ponía que en China se contaban por millares, por cierto.



 Japón no es el único país donde se aplica esta pena: la hay en 58 naciones, el 30 % del mundo.


En la Unión Europea es condición sine qua non abolir la pena de muerte para convertirse en un país miembro. Probablemente por eso Turquía la abolió en 2004 persiguiendo este objetivo. Los últimos en abolirla en Europa fueron Chipre (2002), Grecia (2004), Montenegro (2006), Serbia (2006), Albania (2007), Rusia (2009) y la última y más sorprendente de todas: Letonia, en 2012. Como otro dato curioso, en España se abolió en la Constitución de 1978, pero se hacía una excepción para las leyes militares durante tiempos de guerra. Desde 1995 está suprimida para todos los crímenes.

martes, 20 de noviembre de 2012

Cosas curiosas sobre el IVA y Japón (y 2)

El programa sigue e Ikegami, en su afán de investigar cómo en algunos países (especialmente los escandinavos) pueden vivir tan contentos y felices pese a un IVA del 25% (nótese que sigo escribiendo los porcentajes sin espacio de separación porque considero la norma un sinsentido, ya que los grados continúan pegados). El país al que se dirige en concreto es nada más y nada menos que... ¡Dinamarca!

El país con la población más feliz del mundo, según la OCDE, presume de un 69,5 de carga nacional (国民負担率), que se define como la suma de presión fiscal más el importe destinado a la seguridad social. El de Japón, por su parte, es casi la mitad: 38,3%.

Al examinar los productos de un supermercado, se da uno cuenta de lo caro que es el papel higiénico o los cepillos de dientes. Sin embargo, la sorpresa llega cuando los tomates son más baratos. ¿Por qué? Pues porque Dinamarca tiene un índice de autosuficiencia alimentaria superior al 100%, mientras que el de Japón asciende solo al 39% (datos de 2011). Por muchos impuestos que tengan, esos productos son nacionales.

Después se preguntan por qué la bicicleta es un medio de transporte tan popular. La respuesta de un japonés del programa es que Dinamarca es un país con una conciencia ecológica notable y que quieren evitar las emisiones de dióxido de carbono. Ikegami responde que esa es una razón también, pero que, ante todo, es el precio lo que los echa para atrás. Porque el impuesto para un nuevo coche se eleva a un impresionante 180%. Como Dinamarca no tiene ningún fabricante nacional, tiene que importar todos y le mete a ese tipo de productos un impuesto de lujo. Sin embargo, el 80% de la población apoya la carga impositiva actual.

Por lo que respecta a la sanidad, en Dinamarca la figura del médico de familia es esencial. Actúa como una especie de filtro, para evitar que el hospital acabe lleno de pacientes de cuyos síntomas bien se puede ocupar uno de estos médicos. Tanto la educación como la sanidad (incluyendo el transporte al hospital) es gratuita. En Dinamarca, el Estado paga el 75% del importe de la guardería. A tenor de esta protección, no es de extrañar que este país cuente con la tasa de empleo más alta entre la población femenina de toda Europa (70,4%).

Una de las consecuencias que saca uno en limpio es que, en un país que nunca ha tenido un porcentaje de participación en unas elecciones inferior al 80%, los políticos tienen que contentar a todos los escalafones de la sociedad, desde el estudiante que acaba de adquirir el derecho a voto hasta el pensionsita.




viernes, 16 de noviembre de 2012

Cosas curiosas sobre el IVA y Japón

Una vez más, estoy aprendiendo muchas cosas con el último programa de Ikegami. En esta ocasión le dedica un apartado al IVA, un tema que está de rrrrabiosa actualidad en Japón, ya que el gobierno tiene pensado subirlo poco a poco hasta llegar al 10% en 2015.

La primera curiosidad es que el Gobierno quiere subirlo en dos fases no muy separadas en el tiempo para evitar los efectos del llamado 駆け込み需要, es decir, el aumento repentino de la demanda antes de una subida de impuestos. Este fenómeno es el que se produce cuando la gente sabe que van a subir y se apresura a comprar a última hora para ahorrar. Si solo hay un aumento de IVA grande de una tacada, lo que (previsiblemente) haría la gente sería comprar mucho antes de la subida y luego ahorrar de tal manera que se produciría una fuerte bajada del consumo. Al hacerlo en dos fases próximas en el tiempo, la gente también se lanza para ahorrar, pero lo hace dos veces y los altibajos en el consumo no son tan grandes.

El partido de la oposición, (Partido Liberal Democrático), encabezado por Shinzō Abe, se opuso a esta subida de impuestos, arguyendo que estas subidas habría que aplicarlas en tiempos de bonanza económica, como hizo Alemania en 2006. Tuvo efectos positivos, porque el consumo no cayó, al contrario que la subida del IVA que decretó Italia en el 2011. Este tipo de alzas no va a fomentar el consumo, pero si la caída del mismo es tan pronunciada que ingresas aún menos que antes, da que pensar.

El IVA es algo que todos damos por sentado, pero no surgió en España hasta 1986, mientras que en Japón se implantó en 1989. Desde entonces, ambos tipos han seguido caminos diferentes. Aquí tenemos tres tipos: general (21%), reducido (10%) y superreducido (4%). Pero en Japón solo ha habido un tipo unitario. Y esa es precisamente una de las medidas que se está considerando: implantar distintos tipos de IVA. Por eso en el programa analizan curiosidades como:

  • En Alemania comer en un restaurante implica cierto lujo, por así decirlo. No es algo de primera necesidad, así que no hay IVA reducido. No obstante, sí se aplica en caso de que la comida sea para llevar.
  • En Inglaterra no se aplica IVA reducido si la comida que pides para llevar está caliente, pero sí se hace en caso de estar fría.
  • En Francia tienen IVA reducido productos de lujo como las trufas o el fuagrás, pero no el caviar. ¿Por qué? Porque los dos primeros se producen en el propio país, mientras que el caviar es un producto de importación.
Este programa promete. A ver si nos sigue deleitando con más conocimientos, al igual que un plato de caviar. Interrumpimos aquí la emisión para ultimar los preparativos de un pequeño viaje para visitar a unos amiguitos ;-).

martes, 11 de septiembre de 2012

テルマエ・ルクスエ (Thermae Lucus Augusti)


 Ahora que estoy leyendo el cómic de moda en Japón (Termas romanas), sobre un arquitecto romano que viaja en el tiempo al meterse en el agua para aparecer en varios sitios de Japón y aplicar la tecnología que ve en el país nipón en el propio imperio romano, es un buen momento para recordar que a nosotros, los lucenses, esto de las termas nos viene de lejos. En los textos posteriores a cada capítulo, la autora aporta información sobre termas antiguas y otro tipo de información sobre los aspectos de la vida cotidiana en los tiempos del imperio romano. Me quedaría de piedra si hubiese llegado tan lejos en sus investigaciones, pero Lugo bien merece una visita en ese aspecto. ¿Por qué?



Hace pocas semanas mi hermana y yo decidimos por fin aprovechar un hueco libre y perfectamente rellenable con una visita a las termas romanas de Lugo. Recuerdo, por alguna extraña razón haberlas visto en una foto de un periódico con una más que pobre iluminación, por lo que sospechaba que se limitaría a ser un pequeño recoveco en la planta baja del balneario de Lugo. La verdad es que, todo hay que decirlo, era una vergüenza ser de Lugo y no haber pasado nunca por aquí, pero ahora que veo cómo están, la considero una visita obligada.



 La verdad es que nos llevamos una buena sorpresa, porque estaban mejor iluminadas de lo que pensábamos, eran más grandes de lo que nos imaginábamos y, además, se podía caminar por ellas sobre una plataforma de madera. Estas salas que se ven aquí corresponden al vestuario (apodyterium) de los baños públicos de la época romana de nuestra (bi)milenaria ciudad. En estas tres fotografías se aprecian claramente una serie de huecos u hornacinas, en donde los usuarios de las termas guardaban la ropa.



Esta posibilidad de contemplar tan de cerca lugares de tamaña importancia histórica y pertenecientes a un pasado tan glorioso como el romano me deja siempre estupefacto. Estas termas datan del siglo I. ¿No resulta increíble pensar que, hace casi 2000 años, esos huecos estaban llenos de las ropas de la gente que poblaba Lucus Augusti? Quizá el hueco de la derecha fue utilizado alguna vez por algún centurión, por Paulo Máximo, por César Augusto... Es elucubrar demasiado, pero la cuestión es que no tiene tanta relevancia por quién haya sido utilizado en concreto, sino que cualquiera de aquellos ciudadanos del imperio llegaron realmente a utilizar este lugar, tan cerca de mi casa. Me parece fascinante.


 En el balneario no solo se conserva alguna zona de los baños termales, sino también la toma de agua original:

 
E incluso aras votivas (pequeños altares de la época romana dedicados a una divinidad en particular), la mayoría de ellas dedicadas a las ninfas, divinidades asociadas a todos los ámbitos de la naturaleza, fundamentalmente el agua, en concreto las aguas mineromedicinales. Aquí hay tres expuestas, y en el vídeo de la pared opuesta se explican las inscripciones que presentan, en donde se pueden encontrar el voto de acción de gracias o la petición concreta y el nombre del oferente.



 La parte superior, llamada foculus, es la reservada para las libaciones. En el campo epigráfico encontramos el texto. Aquí en la foto se puede apreciar claramente el texto Nymphis, así que ya sabemos a quién se ofrece y de parte de quién (aparece más abajo).


A veces tengo la impresión de que en Lugo podrías encontrar restos todos los días si vas armado con una pala. Tengo que admitir, para mi vergüenza de nuevo, que desconocía la posibilidad de observar los restos del acueducto de Lugo. Me lo encontré paseando con mi padre por los bellos jardines de la diputación. Se encuentra concretamente en la propia plaza de San Marcos.



Piscinas, mosaicos, acueductos, murallas, termas... Caminamos cada día sobre un pasado glorioso de otrora que se debe respetar, que conviene apreciar y del que no está de más enorgullecerse.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Los kanjis más enrevesados

¿Alguna vez os habéis preguntado cuáles son los ideogramas japoneses más complicados? Seguro que no. Yo tampoco, pero siempre hay una primera vez. 

Lo cierto es que, desde un punto de vista estricto, no se trata de los kanjis más complicados, sino de los que poseen un mayor número de trazos. A mi juicio debería haber una primera clasificación con aquellos kanjis con el mayor número de trazos que, a su vez, no contuviesen ninguna o las menos repeticiones posibles. Este sería el caso del chino nàng.
 



Después estarían aquellos con mayor número de trazos, incluyan o no repeticiones internas. Estos son los 3 con más trazos:

 

Se lee kagami y significa lo mismo que 鏡 ('espejo'). Aparece en la obra 岩手軽便鉄道の一月 de Kenji Miyazawa.



Se necesitan nada más y nada menos que 79 trazos para dibujar el kanji que ocupa la segunda posición de nuestro ranking. Se lee ooichiza おういちざ y significa algo así como 'escupir/vomitar delante de mucha gente', por lo que he averiguado. ¡Que alguien me corrija!


Y el kanji que corona nuestra lista es Taito:



He leído que los dos últimos se han utilizado en alguna obra de teatro en el período Edo y que Taito también ha sido empleado como parte del nombre de una persona. Menuda gracia tener que escribirlo cada vez que rellenas un formulario...


 Sin embargo, el kanji objetivamente más complicado que yo haya visto (lo he encontrado investigando esta entrada, ya que los tres anteriores aparecen en mi libro de The Best House) es el chino biáng, que se refiere a un tipo de fideo (noodle) de la provincia de Shaanxi en China. Ver para creer.

viernes, 26 de agosto de 2011

Del autor al lector: coste de un libro

En uno de mis programas favoritos que he visto el otro día, analizaban lo que se llevaba cada una de las partes implicadas en la producción de un libro cualquier de 1000 yenes en Japón. Estos son los resultados:

Autor: 100 yenes
Editorial: 300 yenes
Imprenta: 300 yenes
Distribución: 80 yenes
Librería: 220 yenes

Pásese el ratón por las cifras para verlo con más claridad.

martes, 9 de agosto de 2011

Popo, el búho mascota

Ya he hablado en alguna ocasión del programa The Best House, pero creo que no he mencionado nunca a su más que entrañable mascota: Popo, o Popo-chan (ポポちゃん) para los japoneses. Se trata de la especie Otus lempiji, originaria de África. La característica más llamativa de esta adorable ave es su metamorfosis: en función de la enjundia del enemigo, es capaz de adquirir un aspecto más atemorizador o encogerse hasta el punto de parecer una rama gorda (o al menos es la suposición del narrador sobre lo que percibirá el enemigo).





En este segundo vídeo de otra ocasión se puede ver un punto intermedio. Cuando aparece un ave de una fuerza similar (en este caso él mismo), pasa olímpicamente (en japonés pone 無視 mushi, 'hacer caso omiso'). En esta ocasión los miembros del programa observan en vivo y en directo sus adorables transformaciones. ¡Qué monada!

martes, 12 de julio de 2011

Japonés o español, ¿cuál es más fácil?

Todo el mundo tiende a considerar el japonés una lengua más difícil, por la barrera que representa su sistema de ideogramas denominados kanjis. Hay teóricos del lenguaje que defienden la idea de que cualquier persona, nazca donde nazca, acabará aprendiendo sin problemas la lengua de su país natal, por lo que desde ese punto de vista todas las lenguas poseen la misma dificultad. Esa vendría a ser, grosso modo, la idea subyacente tras la gramática generativa de Chomsky: los niños poseen un conocimiento innato de la gramática elemental común a todas las lenguas humanas, lo cual explica la inmensa productividad de los idiomas (como derivan por diferentes senderos partiendo de un núcleo) y la velocidad a la que aprenden los infantes. Sin embargo, la dificultad que entraña aprender una lengua extranjera a partir de una determinada edad, no de forma innata y natural, es harina de otro costal. Puede que objetivamente (desde el punto de vista de ese innatismo) la curva de aprendizaje sea similar, y puede que de poco sirva preguntar a estudiantes de ambas lenguas extranjeras, pues probablemente ambos se quejen igualmente de la dificultad que presenta. Pero yo, sin ser nativo de ninguna, afirmaría personalmente que el chino es más difícil (por su mayor complejidad tonal en el plano fonético, aunque el inglés tampoco sea manco, por su necesidad imperiosa de transformar en kanji todo extranjerismo y dificultar así la comunicación, etc.). Sin embargo, manejar el alfabeto latino condiciona probablemente mi opinión. ¿Qué opinaría un japonés?

Con todo, hoy estamos aquí para animar a los estudiantes de japonés. En primer lugar, las dificultades del idioma para los propios nativos: se dice que los japoneses desconocen muchos kanjis o ciertas palabras que resultan de su combinación, pero de la misma forma yo desconozco palabras como lucharniego o gollizno. Un conocido mío solía (y mucho me temo que suele) acosar a los japoneses con sencillas o enrevesadas consultas lingüísticas: el no ver aclarada su duda ipso facto le hacía pensar irremediablemente que nunca llegaría a adquirir soltura, si los mismos nativos les idioma pasaban aprietos para explicarle con profusión el porqué de la aplicación de una u otra regla. Pero es que, por una parte, no está preguntando a expertos y, por otra, ni siquiera nosotros mismos (ya no los nativos, sino incluso los de letras) sabríamos explicar al instante cualquier duda lingüística con todo lujo de detalles. Por lo tanto, antes de que nos invada la desazón, preguntémonos si no nos ocurriría lo mismo a la hora de resolver dudas de nuestro propio idioma.

De hecho, hay ámbitos del japonés donde se podría llegar incluso a decir que este idioma es más fácil e intuitivo que el español. El ejemplo de hoy pertenece al lenguaje especializado de medicina. Se podrían analizar muchos ejemplos, pero me voy a limitar a uno solo, que contiene a su vez varios términos habituales en medicina y estuvo en boca de todos hace poco. Se trata del siguiente: 腸管出血性大腸菌.

A primera vista puede parecer complicado, pero resulta tan descriptivo que una vez leído no solo es fácil de recordar, sino que además de saber el nombre habremos aprendido cuáles son sus propiedades. Analicémoslo por partes.

腸管: tracto intestinal. De 腸 ('intestino') y 管 ('tubo', 'conducto'). Idea: tubo del intestino.
出血性: hemorrágico. De 出 ('salir'), 血 ('sangre') 性 ('naturaleza'). 出血 es el término 'hemorragia' al que se le añade 性 para convertirlo en adjetivo, es decir, que contiene las propiedades inherentes a la hemorragia, ergo hemorrágico. Idea: sale sangre.
大腸菌: se vuelve a repetir el kanji anterior de intestino, con el kanji de 'grande' (大) antepuesto. Lógicamente esto significa 'intestino grueso', y 菌 es el kanji para 'bacteria'. Idea: bacilo de intestino grueso. El término médico para este 'bacilo del colon' es, mire usted, colibacilo*, que la RAE define tal que asín:




colibacilo.



(Del gr. κῶλον, colon, y bacilo).



1. m. Biol. Bacilo que se halla normalmente en el intestino del hombre y de algunos animales, y que, en determinadas circunstancias, puede producir septicemias.



¿Cuál es la versión en castellano del término al completo?

Escherichia coli enterohemorrágica. Juzguen ustedes mismos.

Se podrían poner numerosos ejemplos al respecto y ahondar en este tema, pero no es el objetivo de este blog divagar en demasía sobre cuestiones lingüísticas (por falta de tiempo, más que nada), aunque a veces es irresistible.

Sirva esta entrada para animar a todos los que estudiamos esta lengua tan apasionante.

*Este término también se podría traducir por Escherichia coli en realidad, pero no quería desvelar ese nombre tan intrincado hasta el final del artículo. Hay muchos tipos de Escherichia coli. Según lo que he visto en 学べるニュース, la E. coli a secas vendría a ser generalmente la patogénica, por así decirlo la "buena y habitual", necesaria incluso para la digestión de alimentos y la producción de vitaminas. Es maravilloso ver cómo lo explican en este estupendo programa, con dibujitos adorables (a partir del minuto 9). Aunque no se sepa japonés, se puede ver cuándo aparece el malo de la película, je, je.

Consulten con profesionales, amigos, porque servidor carece de conocimientos médicos. De hecho, como dice Punset: "corrígeme si me equivoco" (¿alguna vez le han corregido?).

viernes, 24 de junio de 2011

Japoneses más populares en China

Pese a que los datos son algo antiguos (2007), me ha parecido curiosa esta clasificación de los japoneses más populares para los estudiantes universitarios de China. Todos los japoneses del panel del programa en el que apareció esta lista desconocían al número 2. ¿Y vosotros?

1. Yasunari Kawabata (escritor)
2. Kunihiko Kodaira (matemático)
3. Ken Takakura (actor)
4. Haruki Murakami (escritor)
5. Akira Kurosawa (director de cine)
6. Konosuke Matsuhita (empresario y filósofo)
7. Toyotomi Hideoshi (señor feudal y unificador de Japón)
8. Takeda Shingen (señor feudal)
9. Ayumi Hamasaki (cantante)
10. Hayao Miyazaki (ilustrador y director de cine de animación, entre otras cosas)

miércoles, 8 de junio de 2011

Tokio: luces de bohemia

Para todos aquellos que se preguntan qué aspecto luce Tokio tras las medidas tomadas para ahorrar energía a causa del terremoto. El mes de mayo es quizá el más permisivo (por la falta de necesidad de calefacción o aire acondicionado) y leo por ahí que en Shibuya han vuelto a encender los grandes neones, pero me temo que en cuanto empiece el verano y el consumo se dispare por el aire acondicionado, el éxtasis lumínico de otrora volverá a atenuarse de nuevo.



domingo, 5 de junio de 2011

Inauguración del tren bala de Kyushuu

Ya lo había visto anteriormente, pero un colega me ha recordado en una actualización suya lo bello que es el anuncio sobre la inauguración de la línea de tren bala (shinkansen) de Kyushuu, la isla meridional de Japón. Merece la pena verlo con la alta calidad que presenta este vídeo (elegid la opción de 720 HD ahí, donde pone 320).

La campaña fue muy original. Se avisó a la gente de a qué hora se iba a realizar el viaje inaugural para que se reuniesen y saludasen cuando el tren pasase. Dentro del tren se iría grabando el recorrido y el anuncio en sí es precisamente una recopilación a modo de resumen, además de un bello ejemplo de lo entrañable que resulta a veces la sociedad japonesa. Se ha convertido en uno de mis anuncios favoritos, un ejemplo de cómo calar sin necesidad de hacer gala de cualquier tipo de efectismos. Del pueblo para el pueblo. Pasen y vean.


miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Nihon o Nippon?

Como no he empezado aún la crónica de Vietnam, ahí va una divagación lingüística mientras tanto.

Llevaba bastante tiempo preguntándome qué factor es el que declina la balanza a la hora de decantarse por uno u otro término. Estoy hablando de nihon y nippon, las dos pronunciaciones en japonés de la misma palabra para referirse a Japón. ¿Existe alguna regla imponiendo el uso de una de ambas? ¿Y ahora que lo pienso, por qué se llama así?

La respuesta a la primera pregunta es no, aunque sí fue el caso en el pasado. En 1934 el entonces Ministerio de Cultura (su escueta denominación actual es Ministerio de Educación, Ciencia, Deportes y Cultura: eso sí que es ahorrar carteras) estableció nippon como pronunciación oficial. El nombre oficial de NHK, por ejemplo, es Nippon Hōsō Kyōkai. Sin embargo, hay un Nihonbashi en Tokio y un Nipponbashi en Osaka. Muchos japoneses desconocen la pronunciación de algunos de estos términos: probad a preguntarle a uno si el nombre de cierto barco se pronuncia Nihonmaru o Nipponmaru (日本丸). La respuesta es Nipponmaru.

Creo que esta es la razón por la que, por alguna razón, asocio Nippon a un sentimiento un tanto más chovinista o patriótico por parte del que lo utiliza. Si no recuerdo mal, creo que se utiliza más esta versión para animar al equipo nacional, por ejemplo. Por otra parte, el nombre oficial del país desde el inicio de la Restauración Meiji hasta el final de la Segunda Guerra Mundial (1868- 1945) era Dai Nippon Teikoku (大日本帝國), 'Gran Imperio de Japón'.

Esta idea parece verse reforzada por la época en la que se estipuló una única pronunciación. Estamos hablando de 1934, del Japón imperialista a cuyo yugo se sometían países como Corea. Quizá no resulte pues una coincidencia que en 1946 se dejara el tema en el aire, decidiendo que ambas pronunciaciones eran válidas. Lo cierto es que tanto la una como la otra estaban muy presentes en el uso.

Sin embargo, en 1970 se volvió a recomendar el uso de nippon, aunque tímidamente y sin sancionar el uso de nihon, algo para lo que me imagino ya era demasiado tarde. Las dos versiones estaban ya tan asentadas que, finalmente, en el año 2008 se decidió que no había ninguna necesidad de unificarlas.

Y ahora, la segunda pregunta: ¿de dónde viene ese nombre? Pues lo curioso es que hay muchas teorías, no solo una única y verdadera, pero al parecer se documenta la existencia del término en kanji (日本) ya en el año 701. Aquí hay una indudable influencia del chino, puesto que Japón carecía de sistema de escritura hasta que importaron los ideogramas (kanjis) de China en el siglo IV. Por eso dichos ideogramas tienen dos lecturas diferentes, una china y otra japonesa (la primera es la que les llegó y la segunda la adaptada a su sistema fonético, pero esto ya es otra historia). Y esta influencia se nota en la coincidencia de ideogramas entre japonés y Chino para las palabras China (中国, 'país central'), Pekín 北京 ('ciudad del norte') o el mismo Japón (日本). Si Japón hubiese plasmado en ideogramas la idea de China lo habría llamado quizá algo traducible a 'país del oeste' y a Pekín 'ciudad del oeste', ¿no?

Pues lo mismo pasa por Japón. Visto desde China (es decir, desde el oeste), Japón era aquel sitio por donde "salía el sol". De ahí que se llame a Japón el país del sol naciente. El sol nace en todos lados, no en Japón, pero solo los ideogramas del país nipón significan 'sol' y 'origen', respectivamente. Por otra parte, conviene aclarar que antes de que Japón entablase relaciones con China, era conocido como Yamato (大和). Sin embargo, estamos hablando de una época en la que Japón todavía no estaba unificado (por obra y gracia de Toyotomi Hideyoshi a finales del siglo XVI, pero esto también es otra historia). El Yamato de aquella época correspondería a la prefectura actual de Nara. Otra curiosidad sobre Yamato son sus ideogramas. En un principio se utilizaba el ideograma wa 倭, pero como este adquirió una connotación negativa, se pasó a usar otro wa (和), que hoy en día se utiliza en japonés con ese significado. Por ejemplo, washoku (和食) es 'comida japonesa', o 和室 es una 'habitación de estilo japonés' (con su tatami, etc.). La unión de wa con el kanji de grande (大) = Yamato.

¿Y por qué Japón o Japan? Esto parece deberse a una mezcla de las varias pronunciaciones que tenía el nombre del país en el pasado. Ya hemos hablado de dos de ellas, ambas de procedencia china. ¿Cuáles son las otras?

Cipangu: transliteración del chino por parte de Marco Polo.
Jepang: malayo antiguo.
Nifon: variación de Nihon, debido a la evolución fonética del idioma japonés (en este caso un fonema fricativo labiodental que pasa a fricativo glotal).

La última es, quizás, la más importante: Jippon (じっぽん).

Los portugueses fueron los primeros europeos en llegar al país nipón y los pioneros en el intercambio comercial. Si bien arribaron en 1549, se cree que ya habían exportado unos años antes, cuando desembarcaron en la ciudad de Malaca y la transliteraron del idioma malayo (1511). Se registró por primera vez en inglés como Giapan, y el resto es historia.

Es muy curioso este tema sobre los nombres de los países. Como dato curioso, ¿sabríais decirme si existen dos países con el mismo nombre y, en ese caso, cuáles son?

He aquí la respuesta (arrástrese el ratón por encima como si se estuviese seleccionando el texto para leer con más comodidad).


Nigeria y Níger. Ambos países deben su nombre al río Níger. Sin embargo, el primero de ellos fue una colonia británica, mientras que el último pertenecía a Francia. La lengua de los colonizadores marca la diferencia en el nombre, cuyo origen y esencia es el mismo.



Nota: unos días después de escribir el artículo encontré otro del gran Tatenori, un español residente en Japón y profundo conocedor de tanto la lengua como la cultura japonesas. Lógicamente recomiendo su lectura mucho más encarecidamente que la de esta humilde entrada, ya que siempre es mejor leer la opinión de los expertos, que meten menos la pata que yo (o incluso no la meten, claro). La información en la que me baso yo procede en su mayoría de una edición del programa Manaberu nyuusu (学べるニュース), del genial Akira Ikegami.

martes, 26 de abril de 2011

Tokio desde las alturas (y 3)

He aquí la tercera y última parte de la excursión aérea por Tokio antes del desastre, antes de entrar en materia describiendo el viaje de Vietnam (si hay tiempo y ganas).

lunes, 21 de marzo de 2011

Tokio desde las alturas (2)

He aquí la segunda parte de nuestro recorrido en helicóptero, con detalles como el monte Fuji.


sábado, 12 de marzo de 2011

Una ceremonia de graduación «movidita»

Nada hacía presagiar que la ceremonia de graduación de la escuela acabaría entrando en los anales de la historia como el día del gran terremoto (大地震, daijishin u oojishin), ese que se esperaba en la prefectura de Kanto (donde se encuentra Tokio) desde hace muchos años. No sé si será el que tuvo lugar ayer, pero lo cierto es que el grado de intensidad registrado lo ha llevado directamente a engrosar la lista de los 10 terremotos más fuertes de la historia.

Todo había comenzado perfectamente. Acudí puntualmente a una ceremonia a la que concedía personalmente una importancia mínima. No se me dan bien las despedidas y siempre trato de mantener un perfil bajo, pero además en esta ocasión se trataba de un acto bastante intrascendente para alguien que simplemente ha estudiado en una academia un año y nueve meses. Mi participación en cualquier tipo de discurso o premio era nula, y sabía a ciencia cierta que los alumnos que me rodeaban pasarían a ser completamente intrascendentes en mi vida una vez terminado el acto, con la excepción del genial Kang. Quizás me pueda arrepentir ligeramente, pero el considerarlo un mero trámite me llevó a no tomar ninguna fotografía de la ceremonia, consistente en la entrega de certificados y premios a los estudiantes más brillantes, que rima además.

Ese título de mejores estudiantes se dividía en varios apartados. Los dos nepalíes de mi clase obtuvieron el premio a los más mataos, por no faltar ni un solo día a clase en dos años. Pero no solo eso, ni siquiera osaron retrasarse medio segundo en su impoluto registro de asistencia. Un registro del 100% en el que no había gripe A que valiese; todavía recuerdo a Menuka, la nepalí, tosiendo y poco menos escupiendo pulmón y medio sobre la mesa.

Después hubo el premio a los estudiantes con las mejores notas. Se lo llevaron dos chinas de mi clase; una de ellas había sacado un 176/180 en el examen de lengua japonesa para extranjeros N1, el más difícil (no tenía ni un solo error en dos apartados). Sin embargo, esta lumbrera no fue capaz de aprobar ningún examen de acceso a la universidad (me pregunto si esa es la razón por la que no se movió del sitio cuando sucedió el terremoto), por lo que le espera un futuro incierto.

Y después llegó el premio al mejor occidental de la escuela. La competencia era tremendamente encarnizada, pero no hubo más remedio que dármelo a mí, ya que era el único entre los graduados. Vale, en realidad me concedieron el premio al estudiante eminente (優秀学生), que no sé muy bien cómo traducir. Yushuu significa eso: excelente, brillante, sobresaliente. Vamos, adjetivos que me describen a la perfección. En realidad, me imagino que me lo darían por caer simpático y porque mi lengua nativa no tiene ni un miserable kanji. También habrá jugado en mi favor el hecho de haber aprobado el N1. El caso es que me dieron un premio y, sabiendo lo rácana que es mi escuela, pensé que me darían un par de bolígrafos. Sin embargo, lo único que podía haber dentro eran papeles. «¿Serán billetes? ¡Impresionante, adiós presupuesto!». Como eran dos, me imaginé que serían 2000 yenes (17,5 euros a día de hoy), pero... ¿cuál sería mi sorpresa al ver que el sobre contenía nada más y nada menos que 10 000 yenes? Bueno, nunca vienen mal.

En fin, la cuestión es que nos dirigimos a un restaurante para disfrutar de un bufé chino (¡cómo no!) con dos de nuestros profesores. Henos aquí, felices y dicharacheros cerveza en ristre, minutos antes del seísmo.




Como se puede apreciar, estábamos en un cuarto individual en la zona más alejada de la entrada. Llegado un momento, sentimos esos temblores tan típicos de los terremotos que ya he experimentado bastantes ocasiones en Japón. Al igual que otras veces, esperamos a que parara, pero en vez de remitir, aumentó de intensidad. En esos momentos, la directora de la escuela (que también era nuestra profesora) nos dijo que, si aumentaba más, nos pusiésemos debajo de la mesa, pero en cuanto lo hizo, algunos comenzaron a levantarse. Lo cierto es que varios de los comensales ya se estaban dirigiendo a la salida y, contagiados por esa reacción, algunos de mis compañeros hicieron lo mismo. Yo me levanté para mirar qué hacían los japoneses del restaurante, y al ver que ellos también ponían pies en polvorosa, pues lógicamente hice lo propio. Quedarse debajo de la mesa es lo más apropiado si uno quiere salvar la vida en caso de desastre, puesto que al salir a la calle siempre te pueden caer cristales, letreros, o cualquier cosa encima. Sin embargo, una cosa es lo que uno piensa con el manual de emergencias en la mano, y otra es lo que se hace en el momento, sin reflexionar. Tuve suerte, porque el restaurante se encontraba en un bajo, pero la escena que presencia alguien que se encuentre en un piso alto es bastante angustiosa.

Mientras subíamos por las escaleras, un viejo le gritaba a un colega chino que se diese prisa. Es curioso ver cómo te conviertes en un juguetito en manos de la madre naturaleza. Puede hacer contigo lo que quiera en cualquier momento, y es algo de lo que siempre hay que ser consciente. La falta de un pánico general o gritos de desesperación me ayudó a evitar pensar en lo peor: un derrumbe y una más que probable muerte. En esos momentos no sabes lo que va a pasar, y es muy fácil hablar después a toro pasado. Decía la directora que no se olvidaba de cómo subía las escaleras Servando, pero lo cierto es que ni ella misma siguió su propio consejo y siguió al resto de la manada. Yo de lo que no me olvido es de cómo se meneaba el edificio que sale en el vídeo, como si fuera de goma, ni tampoco de la sensación de estar en la calle y que se mueva la tierra firme de esa forma. Es como si estuvieses en un barco, una sensación mareante.



La gente se empezaba a aglutinar en la calle. Si bien el primer seísmo fue potente, las posteriores réplicas no le fueron a la zaga. Los trenes se suspendieron todo el día y tuvimos que regresar andando a casa.



Durante mi camino, me parecía asombroso no ver ni un solo destrozo, ni una sola estantería en el suelo de los minisupermercados de 24 horas... Es ciertamente impresionante lo preparado que está Japón para los terremotos. Sin embargo, nada puede detener a un tsunami.



La estación de Shinjuku estaba repleta de pasajeros que habían visto frustrado su regreso a casa (o a cualquier otro lugar, en realidad). Los taxistas hicieron su agosto y algunos se refugiaron en las casas de sus amigos. En la plaza de Shinjuku perdimos de vista a Sonkeiho, el amigo de Kang en cuya casa se hospedaba hasta mañana día 13, cuando vuelve a China. Después de esperar horas, decidimos pasarle un mapa a nuestra profesora y poner rumbo a mi casa. Quería darles cobijo a los dos, pero al final solo Kang pudo venir, ya que Sonkeiho nunca apareció. Lo curioso es que esta mañana mandó un mensaje a Kang diciéndole que estaba en casa, tan ricamente. Durante nuestra espera en la plaza, vi las primeras imágenes del tsunami y de la gravedad del terremoto en la pantalla publicitaria gigante, ya que hasta entonces el teléfono solo funcionaba a cuentagotas.




He vivido una experiencia única, la verdad, que nunca olvidaré. Mi corazón está con todas las víctimas de esta catástrofe. Pero ya ha pasado lo peor.

lunes, 7 de marzo de 2011

Un paseo por las nubes... tokiotas (1/3)

El pasado 1 de marzo Mika y yo cumplimos un año juntos y decidí darle una sorpresa llevándola a dar un paseo por las alturas de la gran metrópoli nipona. Lo cierto es que el tiempo dio al traste con mis planes: después de una semana con un tiempo estupendo, el día D la lluvia hizo acto de aparición y provocó la cancelación de mi sorpresa.

Decidí cambiar la reserva al día siguiente, ya que la previsión meteorológica era más benigna, pese a no poder garantizar la puesta de sol perfecta que yo deseaba, y que había presenciado desde mi habitación tan solo dos días antes. No se puede pedir todo, pero lo cierto es que al final el efímero trayecto fue muy emocionante.

Mika nunca supo de qué se trataba hasta que llegamos al helipuerto. Se daba la casualidad de que teníamos que coger un bus en la estación de Maihama, la misma en la que hay que bajarse para ir a Disneyland. Primero le dije que íbamos a una noria, después a Disneyland, y una vez que subimos al bus le dije que íbamos a unos baños termales. La dosis de confusión fue grande y dio resultado. Lo malo es que el bus que nos llevaba al helipuerto delataba mi regalo (su carrocería estaba pintada con la marca y la foto de un helicóptero surcando los cielos), por lo que me vi obligado a pedirle que cerrase los ojos antes de subir y al bajar. Todo eso contribuyó a darle un toque de emoción :-).

En este primer vídeo lo que vemos al principio es Disneyland, mientras nos acercamos paulatinamente a otras zonas conocidas de Tokio. El día también nos permitió vislumbrar el Fuji a lo lejos, irguiéndose en el horizonte. Más detalles en la segunda y tercera parte.


miércoles, 2 de marzo de 2011

Concurso de discursos en japonés


Este lunes se celebró el concurso de discursos en japonés de mi escuela. A pesar de que no estaba en muy buenas condiciones cuando decidí presentarme (en diciembre pasado), ahora ya estoy en plena forma y me alegro de haberlo hecho. La verdad es que estaba completamente convencido de poder ganar, ya que me parecía que el resto de los concursantes se pondría demasiado nervioso. Hubo algunos que leyeron demasiado, pero de los demás el que más me gustó fue el de un nepalí, sobre el significado del éxito. He aquí mi intervención.





Todo hay que decirlo. Las normas estipulaban que el discurso tenía que durar menos de cinco minutos, por lo que me vi obligado a cortar dos párrafos enteros. Me parecían más interesantes que el último, por ejemplo, pero lo importante era, al fin y al cabo, practicar la oratoria ante bastantes personas (aunque menos que en la ceremonia de graduación del año pasado).

La verdad es que, a pesar de seguir siendo un paquetón, cada vez me gusta más. Cualquiera lo diría. A ver si la próxima vez sale mejor.

Me llevé el primer premio, un diccionario electrónico Brain PW-AC10 de Sharp.


Agradezco a la profesora Tatsuzawa el haber mostrado al mundo que, en realidad, no sé siquiera cómo se mete una camisa por dentro de los pantalones.

domingo, 20 de febrero de 2011

Kenbu

Velaquí un exemplo espectacular de kenbu, una forma de danza con espada. Es precisamente lo que significan los kanjis correspondientes (剣舞; 剣 es 'espada' y 舞 'danza'). Es el mismo bu que se utiliza en la palabra kabuki.




Gracias a Elena y Luis por compartir este vídeo.

martes, 15 de febrero de 2011

Domingo en la nieve

Este domingo nos levantamos nada más y nada menos que a las cinco para ir a esquiar un día en Nagano, en unas pistas a cuatro horas de Tokio. He aquí algunos vídeos y fotos de este domingo.

El paisaje circundante era sencillamente espectacular.


Mika en pleno movimiento, aunque no lo parezca.


Heme aquí después de un buen hostión, como mandan los cánones. Ahora que lo pienso, creo que al hacer el payaso estaba bloqueando ligeramente el camino. Pero todo sea por el blog.






sábado, 12 de febrero de 2011

Mitake

Llevo ya una semanita intentando colgar esta entrada sobre nuestra excursión de la semana pasada al monte Mitake, pero entre pitos y flautas no he encontrado el huequecillo. ¡Pues sanseacabó! O más bien, sanseempezó de una puñetera vez, porque aquí van las fotos de esta excursión.


Al llegar cogimos el funicular para ascender hasta el "campamento base". Y menos mal que lo hicimos, porque la subidita era fina. Por lo menos una hora, pero habríamos llegado desfogados y con ganas de marchar ya, je.



Algún caminito precario que le aportaba una dosis de emoción.



Lo mejor de esta travesía eran los tramos en los que hacía acto de aparición algún arroyuelo o cascada. He aquí un ejemplo del primero:



Y he aquí la cascadilla.



Aquí unos japoneses se ofrecieron a hacernos una foto, viendo nuestras intenciones, y después tuvieron la desfachatez de pedirnos que hiciésemos lo propio. ¿Apretar un botón? ¡Jamás! Ya no podía permitirme tamaños esfuerzos.



Al final acepté rebajarme a regalarles mi talento para la fotografía con un par de instantáneas en las que siempre faltaba o sobraba algo. Les di pena y decidieron compartir con nosotros el resto del viaje. En realidad el encuentro fue entrañable, compartimos un café, hablamos sobre los diferentes puntos de vista entre Japón, Taiwán y España, sobre todo en el ámbito laboral. La chica había estado viajando por España (Granada por ejemplo) y... ¡un mes en Marruecos! Encima le gustó. Se ha ganado todo mi respeto.

Como curiosidad, la chica decía que no podía hacerse fotos delante de un torii, porque su padre había muerto y traía mal fario. Tampoco podía cruzarlo. Esto lo debió mencionar, pero no lo comprobé hasta que en nuestro camino de vuelta nos cruzamos con un torii enorme y se metió por un resquicio a la derecha para no pasar por debajo de él. ¡Interesante!



La siguiente foto se tomó en la ida, en un mirador un poco escondido que constituía el sitio perfecto para un buen pic nic. Según indicaba algún mapa, se podía ver el Sky Tree de Asakusa. Quizá con un poquillo de imaginación...



La cuestión es que era un remanso de paz y soledad indescriptible. Reinaba un silencio abrumador, por utilizar un oxímoron, que solo se vio perturbado por algún enajenado mental que pasaba por allí. Afortunadamente contamos con imágenes del sujeto, actual paradero desconocido.